DIOS SE VISTE A LA MODA2019-03-07T16:31:54+00:00

Quiénes somos

Dios se viste a la moda

El propósito de Dios se viste a la moda es sembrar en las personas un amor y una preocupación sana por verse bien.

Dios se viste a la moda nace de una película, sí de una película. Desde muy joven Paula su creadora tuvo un gusto especial por verse bien y por ayudar a otros a hacerlo, quizás fue por la influencia de su papá, quién trabajo muchos años en una de las compañías colombianas que más influyó en la década de los 80 y 90 en la moda en el país, su papá siempre moderno e impecable sembró en su familia el arte de estar siempre bien. Paula tenia pintas muy versátiles siempre asesorada por su Mamá, la marca donde trabajaba su papá la vestía a ella y a su hermana y las abuelitas les daban toques románticos a sus atuendos cociendo para ellas vestidos bordados, faldas con paisajes entre otras cosas lindas.

Entonces un día del año 2003 se estrenó en el mundo la famosa película “El Diablo se viste a la moda” y como buena amante de todos estos temas Paula se enamoró de esta película y se convirtió en su favorita. Luego de verla una y otra vez, recordó las muchas veces que leyó la Biblia entonces algo pasó y Paula se dijo a si misma: ¡El diablo se viste terriblemente mal! ¡Vamos a cambiar ese nombre! y aquí nació “Dios se viste a la moda” luego de leer cada parte de la Biblia durante muchos años Paula asocio todo su amor por la moda y la asesoría de imagen con el interés que Dios tiene por que nos veamos muy bien y aquí hubo un gran click. la Biblia habla de moda todo el tiempo, Dios y Jesús fueron los más grandes asesores de imagen y cuidan cada detalle cuando quieren intervenir en la vida de cualquier persona, desde la ropa, los zapatos, hasta los accesorios, por esa razón nace este espacio, un lugar donde se exalta al mejor asesor de imagen de todos los tiempos, además de dar a la gente tips de imagen, estilo y marca personal que los empoderen a cumplir sus sueños y metas.

El propósito de Dios se viste a la moda es sembrar en las personas un amor y una preocupación sana por versen bien, por realmente cuidar y proyectar la imagen que Dios tiene de ellos, esto los llevará a cumplir sus metas y objetivos y a entender que si Dios no nos viste primero por dentro no vamos a poder vernos bien por fuera.